¿Por qué no puedo mejorar mi inglés? Let’s jump de intermedio a avanzado

No tienes conocidos angloparlantes. Ya has terminado los 20 niveles de inglés; una parte de ti siente que ya no hay más por aprender y que el trabajo duro ya está hecho. Al poco tiempo te enfrentas en diálogo con un nativo y, ¡sorpresa! Recuerdas a tu sobrino mientras hablas a media lengua, poniendo todo tu esfuerzo en la s del simple present.

Guarda la calma, que no eres la primera persona a la que esto le sucede; y es seguro que no serás la última. Lo mejor es tomar acción y echar un vistazo a las posibles razones que ocasionan el estancamiento en el nivel intermedio para darles soluciones efectivas. Comenzaremos por decirte que esta situación es tan común, que tiene nombre propio dentro del área de enseñanza de idiomas: language learning plateau.

Esta barrera de aprendizaje ocurre con más frecuencia cuando los estudiantes han alcanzado un nivel intermedio, pero ¿por qué? Las opiniones y experiencias de expertos coinciden en lo siguiente:

Zona de confort:

¿Te ha pasado que ya estás listo para elevar tu nivel y recurres a los mismos libros y apuntes que ya te sabes? Claro que siempre es bueno reforzar los conocimientos ya adquiridos, pero al hacer esto no existe un nuevo enfoque o una nueva aproximación a tus habilidades lingüísticas y ,en consecuencia, no hay un avance, pues te quedas dentro de lo que ya sabes.

Intenta salir de lo conocido, deja descansar tus libros de estudiante sabatino, y arriésgate a interactuar con hablantes nativos; escucha podcasts, noticias, conferencias u opiniones de tu interés; lee en voz alta algo que te guste y encuentra nuevos retos fuera de la gramática de libros

¿QUÉ HACER?: NO te cierres al idioma de todos los días. Piensa en la conversación que tienes a diario: Saludas a alguien cuando sales, compras algo, pides un Starbucks y hablas rápidamente con el chofer. Verdaderamente usas poco lenguaje para comunicarte efectivamente en tu vida, aun cuando eres un hablante de español. Si no requieres de más para arreglártelas, entonces lo más probable es que uses otro idioma todavía menos; no te estreses por ello, relájate y…go with the flow.

Tu trabajo bilingüe no te está ayudando:

Cuando conseguiste ese puesto que te exigía ser bilingüe, probablemente creíste que iba a ayudarte a mejorar tus aptitudes verbales. Sin embargo, llevas ya algún tiempo atrapado en los mismos quince tecnicismos que vuelven con cada junta. Es normal, la comunicación que requieres en un ámbito laboral específico es repetitiva, aunque esto también lleva a que pierdas fluidez en otras áreas de la comunicación o que comiences a olvidar aquellas estructuras que utilizas poco.

¿QUÉ HACER?: Mantente a la vanguardia. Busca cursos que refresquen tu inglés de negocios y que te permitan estar en contacto con los nuevos términos que surgen cada día en el terreno laboral.

No imaginas cuantas veces he tenido alumnos emocionados por iniciar en un empleo que requiere inglés y después de unos meses se ven respondiendo los mismos emails de dos líneas.   Si este es el mundo de los negocios en inglés, pensarás que estás sobrecalificado. Recuerda que los retos cambian a cada momento y, al cabo de poco tiempo, puede que tengas que enviar algo mucho más específico o que tengas que tomar parte en una junta en otro tipo de inglés todavía más sofisticado.

El inglés “escolar” es distinto del inglés “social”:

Quizás ya terminaste tu último semestre y cuando intentas expresar en inglés fluido tus ideas dentro de una conversación casual, llega a ti la sensación de que necesitas ocho semestres más. No desmayes, esto no significa que no hayas avanzado. El inglés académico utiliza términos muy distintos de los que necesitas para tener una conversación social. Son distintos entre sí y las habilidades que proporciona cada uno también lo son.

En consecuencia, haber terminado un curso completo del idioma no te garantiza fluidez conversacional en todos los aspectos, ni te dará las mismas habilidades comunicativas que las que te puede dar la práctica con un nativo, y viceversa.

¿QUÉ HACER?: identifica tus objetivos; dependiendo de ellos podrás definir qué clase de curso necesitas y hacia dónde llevarás tu conversación.

No has identificado correctamente tu nivel:

Las personas tienen una idea muy diferente de lo que es hablar un idioma, unos se exigen mucho y otros pueden decir mucho con pocas palabras. Tenemos quienes dejan de ser básicos en un mes y los que después de un año no avanzan por distintos motivos. Quizá en tu curso terminaste con todos los niveles pero sigues sin poder hablar.

¿QUÉ HACER?: Aquí es donde necesitas la ayuda de quien pueda decirte con exactitud cuál es tu nivel y señalar las áreas de oportunidad donde debes poner más atención.

¿Recuerdas a tu compañero de trabajo que en cada currículum decía manejar el inglés al ochenta por ciento? ¿Recuerdas que era el mismo que decía I can to…? Algunas veces, cuando comenzamos nuestro aprendizaje de la segunda lengua, nos acostumbramos a cometer ciertos errores que terminan por volverse vicios; mismos que entorpecerán nuestro avance hacia una comunicación limpia y clara.

Es importante identificarlos y también nuestro nivel real, para evitar cometer errores de principiante y realmente lograr un progreso sustancial en una comunicación que exprese nuestro pensamiento de forma precisa y ordenada.

Miedos e inseguridades:

“Es que me da pena”, “Yo ya estoy grande para eso”, “Es que si lo entiendo pero no sé hablar”. Quizás hayas escuchado alguna de estas frases, o quizás tú las hayas dicho alguna vez.

¿QUÉ HACER?: Si dejaste de practicar el idioma por algún tiempo y consideras que alguna de estas situaciones realmente es un obstáculo, es momento de que recuerdes cuáles son tus metas y tus objetivos, y que hay cursos y herramientas que se adaptan a ti y a tus necesidades. Ten presente que el temor a equivocarse y la frustración momentánea son parte del aprendizaje; transfórmalos en tus aliados, aprende de ellos y, sobre todo, ten paciencia contigo mismo.

Finalmente, recuerda que siempre será más notorio el avance inicial. Si ya has recorrido un gran trayecto en el camino del inglés, no esperes que el progreso sea tan evidente como al principio. No obstante, cada esfuerzo cuenta. Esta fase equivale al último kilo que te falta por bajar, al último examen, a la última espera. Es importante que incorpores elementos en inglés en tu rutina: periódicos, revistas especializadas o no especializadas, conferencias, películas, documentales, obras literarias, memes, comentarios de las redes sociales; en fin, hay una amplia variedad de herramientas de las que puedes echar mano. También es importante que inviertas en tu desarrollo personal y busques cursos que amplíen tus conocimientos. Cada lengua es una nueva cultura y un nuevo pensamiento que incorporamos a nuestra vida. 

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