Inglés médico en México: the English bisturí

Que México es un país en el que se habla poco inglés, no es un secreto. Pero, ¿qué implicaciones tiene esto en sectores tan importantes como el de la salud? Hoy en día comprendemos, más que antes, que la cooperación entre instituciones internacionales de investigación científica es esencial para el avance de descubrimientos e invenciones que sacan a la luz información que favorece nuestra calidad de vida.

Así, aun cuando el acceso a esta información debería poder romper fronteras, la verdad es que, sin importar de donde vengamos, toda la ciencia (creadora de toda información confiable) está dominada por una sola lengua: el inglés.

¿Cuántas veces hemos escuchado que el inglés es el idioma universal? Esto es especialmente cierto cuando se trata de algo de lo que, pasiva o activamente, todos somos parte: el conocimiento y cuidado de nuestra salud.

PODER OBTENER INFORMACIÓN

Aquellos a los que les haya pasado, entenderán la frustración de buscar en la biblioteca ese libro que exigió el doctor como referencia para todo el año lectivo: llegar y encontrar solamente el ejemplar original, ese que está en inglés. Este es un punto muerto para muchos; sólo queda intentar conseguir otras fuentes, ya sea literatura en español, la cual probablemente no contenga la misma información, o fuentes en español, donde quizá la información que sí se encuentra no sea la más actualizada.

Esto sólo dará como resultado un pobre desempeño académico y nos dejará en desventaja desde ese punto en adelante. Libros, artículos, diversos documentos de investigación y hasta periódicos, todos referencias cuya evolución no se detiene…. ¿cómo asegurar que todos, sin importar el idioma, puedan obtener esta información? Algunos han optado por las traducciones, pero la información científica va cambiando día a día y no habría nunca traductores suficientes para trabajar a la par de estos avances.

El porcentaje de profesionales de la salud que domina el inglés escrito y hablado es muy bajo en países de Latinoamérica. Bajo estas circunstancias, no sólo el alcance de información actualizada se ve comprometido, sino también nuestro desarrollo en niveles de especialización a los que, por lo tanto, sólo tienen acceso ciertos grupos de “élite” en el mundo.

COMUNICACIÓN CON COLEGAS Y PACIENTES

El nivel de atención médica nacional podría alcanzar los estándares internacionales si contara con profesionales de la salud con acceso a la información más actual. Sin embargo, a estas alturas ya sabemos que no todo el conocimiento viene de los libros. Como se habló al inicio, el contacto con colegas de instituciones internacionales siempre va a suponer una mejor contribución a la ciencia.

El inglés médico es altamente técnico y siempre basado en el contexto profesional específico. Así que comprender la terminología médica no es suficiente para poder crear y mantener los procesos de comunicación necesarios que harán de ti un buen médico. La comunicación con nuestros pacientes nos permite también comprender escenarios que de otra manera nunca podríamos conocer.

Por otro lado, el cuidado médico en México puede ser más barato para ciudadanos provenientes de otros países, lo que crea una llegada de pacientes extranjeros importante, pacientes que, probablemente, hablen poco o nada de español. Ante esta oportunidad cada vez más creciente el trabajo de un buen médico no sólo estará en responder ante las necesidades de salud de quien requiere de sus servicios, sino en poder establecer la relación interpersonal necesaria médico-paciente que caracteriza y garantiza el mejor resultado de cualquier intervención.

EL CAMINO HACIA LA ESPECIALIZACIÓN

Para cualquier estudiante, el momento de tener el primer contacto con el mundo fuera del aula, vuelve todo mucho más crítico. Cualquier estudiante puede tener dudas acerca de cuál será su trabajo en el futuro; no así un médico. La carrera de medicina es un largo camino de importantes decisiones y como en pocas carreras, cada giro en ese viaje denota un objetivo particular.  

Después de un extenso y extenuante camino para obtener el grado de medicina general, te topas con una de las decisiones que habías estado esperando (o intentando no enfrentar) toda tu vida: la elección de una especialidad. Para el mundo de la medicina en México, este paso representa la elección de los aspirantes más calificados.

ENARM

La mayoría de los aspirantes a residencias de especialidades médicas pasan por una preparación académica exhaustiva a lo largo de toda su carrera. Sin embargo, al momento de presentar el Examen Nacional de Residencias Médicas, de nada sirve contar con todos esos conocimientos si no puedes comprender y hablar inglés.

Menos del 5% de los médicos pasantes cuentan con un nivel de inglés avanzado al momento de realizar su Servicio Social. Considerando que esta prueba nacional decide tu futuro cuál sombrero seleccionador, parece imperativo tener una preparación particular enfocada al manejo del inglés para fines médicos, inglés relacionado directamente con los profesionales de la salud.

Una buena parte del ENARM contiene preguntas que ponen a prueba tus conocimientos de lenguaje técnico en inglés. Adicional a esto, el examen presenta reportes de casos clínicos que necesitan ser comprendidos, analizados y resueltos utilizando, más que vocabulario ad hoc a la situación, el pensamiento crítico que denote ese alto nivel de exigencia que se espera de los candidatos.

Aproximadamente, el 10% de los casos clínicos de la prueba se presentan en inglés. Este número aumenta cada año y el valor de estos reactivos es considerablemente mayor al de los demás. Dar el diagnóstico adecuado, aconsejar un tratamiento, el siguiente paso a seguir en él, o la observación de algúna posible complicación tras éste, son algunas de las respuestas esperadas en esta prueba.

Entonces, es importante recalcar la necesidad de un curso con tutores capacitados y especializados en la terminología en inglés utilizada en el ámbito médico. El dominio de conceptos y procedimientos médicos tiene que ir de la mano con la experiencia para construir las mejores capacidades comunicativas de un buen profesional.

PODER CREAR INFORMACIÓN

Una vez que estamos dentro del mundo de la medicina de alta exigencia, el acceso al conocimiento ya no es el problema. Ahora nos enfrentamos con la necesidad de llegar más allá. Antes pensábamos en la información a la que podíamos acceder, ahora tenemos que pensar en la información que podemos crear.

Más allá de poder estar al corriente con la literatura y material didáctico actual que guía la ciencia médica, conocer todas las aplicaciones y los protocólos apropiados para trabajar en reportes de estudio es indispensable para llevar casos de pacientes, e incluso, de investigaciones novedosas.

La capacidad del personal médico no se mide sólo por la atención a pacientes ni por cuánto sabe acerca de un tema si no lo aplica al movimiento de la ciencia. El pensamiento crítico es necesario para alcanzar niveles superiores en el desarrollo científico. Participar en debates, seminarios y conferencias nos permite formar y re-formar nuestro conocimiento.

Las revistas médicas con más influencia publican sus artículos en inglés, las conferencias probablemente también estarán en este idioma. Ahora, ¿por qué parar ahí?. Si quieres tu nombre en el título de un informe, ensayo o trabajo de investigación de nivel internacional, tener  excelente desempeño en todos los aspectos de tu atención médica, a nivel personal, institucional y nacional, saber inglés para fines médicos será vital.

Como médico o médico en formación, ¿qué otros aspectos de la profesión crees que podrían verse directamente impactados por el uso del inglés? ¡Cuéntanos más acerca de ello en los comentarios!

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