10 formas de practicar online y offline tu inglés de negocios

Practicar es esencial para aprender un idioma.  He tenido muchos alumnos, y puedo decirles que los que dedican gran parte de su tiempo libre a aprender siempre avanzan a una velocidad mayor.  

Sin embargo, practicar puede ser un poco más complicado de como lo hacen ver, por eso te compartiré diez maneras de hacerlo que te asegurarán un avance más conciso.

¿Por qué necesitamos estrategias “online” y “offline”?

La tecnología llegó para hacernos las cosas más fáciles ¿verdad?, pero esto no necesariamente es cierto. La tecnología es nuestro valioso aliado, pero si no la usas sabiamente ésta podría convertirse en tu peor enemigo. Un estudio reciente del investigador Ole Rogueburg muestra que hay una disminución en el IQ de los países del primer mundo directamente relacionada con la tecnología.

Tal vez esa maestra que te decía que guardaras el teléfono y usaras las páginas que vienen atrás del libro no estaba en completa negación. En realidad, no me pareció una gran sorpresa esta información. He escrito un sin número de guías en el pizarrón y a diferencia de los alumnos que escriben en su cuaderno, los más jóvenes y más involucrados en sus smartphones prefieren tomar una foto de mis explicaciones. ¿Quieres saber quién tuvo mejores resultados? El problema no fue la tecnología, sino que ninguno de ellos vio ese apunte, uno de ellos copió cada cosa que decía y para eso tuvo que leerlo; el otro solo tomó una fotografía y jamás volvió a abrirla.

De nada sirve que tengas el mundo en tus manos si no sabes usarlo, es como tener un libro cerrado.

Mientras más vínculos puedas hacer mientras aprendes más será tu efectividad. Tener el libro, pasar tu vista por la página, sostener un cuaderno, escribir con tinta o subrayar son experiencias sensoriales que perdemos cuando estudiamos de manera digital. Piénsalo: cuando tenías que buscar una palabra en el diccionario era tedioso, así que te asegurabas de retenerla para no tener que buscarla otra vez. Ahora todo es cuestión de autocompletar un campo de búsqueda y… se acabó: no más memorización,

Pero no hay que perder la esperanza; esto no quiere decir que estemos condenados a perder nuestras capacidades mentales. Solo tenemos que retomar lo que ya sabemos para tener lo mejor tanto del estudio tradicional como de la tecnología.

Empecemos con sacar lo mejor de tus herramientas electrónicas.

1.-Ordena tu espacio digital. Habitación en orden, pero, ¿tus dispositivos pasan la prueba?

Virginia Wolf escribió sobre la importancia de tener un cuarto propio, un lugar donde pensar. Para muchos de nosotros ese espacio se extiende hasta lo digital. Imagina que ese estudio, oficina o habitación está llena de correos sin responder, de personas hablando contigo, de sobres amontonados en la mesa y de juegos por todos lados. Es cierto que todas esas aplicaciones no están operando al mismo tiempo en la pantalla, pero sí en tu mente.

Si eres alguien ordenado, conoces los beneficios que limpiar tu lugar de trabajo le da a tu desempeño. Esto también le pasa a tu espacio virtual. Encender tu dispositivo y ver una pantalla organizada te hace sentir que el lugar está a tu espera para trabajar; por otro lado, si tienes que hacerte camino, entonces eres un invitado en un mundo extraño.

Puedes tratar de hacer lo siguiente:

*Ten carpetas con nombres claros y envía tus archivos tan pronto como los tengas listos.

*Mantén solo los iconos de las aplicaciones a las que necesitas entrar constantemente.

*Agrupa tus apps por categorías: por un lado, las de trabajo; por otro, las sociales y finalmente las de estudio.

*No uses nombres rápidos para tus archivos con tal de salir del apuro.  Después de un rato olvidarás qué significa poiuy.txt.

*No envíes todos tus documentos a una misma carpeta, de otro modo la terminarás llenando de todo tipo de contenido.

*Dedica diez segundos a guardar tu archivo y evita pasar tres minutos buscándolo.

Una vez que hayas optimizado este espacio, podrás colocar las apps de aprendizaje, los documentos y materiales que quieras. La falta de motivación que crea tener que buscar es suficiente para que quieras cerrar todo en lugar de estudiar.

2.-Herramientas a tu disposición. ¡Veamos qué puedes usar!

Ni en toda tu vida podrías ver todos los videos que se suben a la web en un mes. Así es con todos los materiales, y disponer de todo es disponer de nada. Limítate a una serie de herramientas y páginas para tu aprendizaje y reduce tu estudio y esfuerzo a éstas.

Necesitarás un diccionario confiable con traducción entre idiomas y definiciones en inglés que te permita pasar rápidamente entre una opción y otra. Te recomiendo Wordreference, que además te permite entrar fácilmente a un foro de dudas que te evitará muchos problemas.

¿Qué tal una app para repasar tu vocabulario? La mejor aplicación que puedes usar para esto es la que sea para Flashcards. Si tienes cinco minutos en el Uber, o la junta se retrasa, usa ese tiempo para repasar las palabras que no logras recordar. Muchas veces las personas no practican porque no tienen diez minutos para enfocarse y dedicarse a una libreta. Si supieras que lograrás más con unos segundos repartidos en tu jornada que con una sesión de media hora que nunca tendrás, ¿lo intentarías?

Necesitas una página de gramática. El orden de las palabras sí importa. Aunque no dediques tu tiempo a aprender reglas, (descuida, yo tampoco lo hago) a veces te encontrarás con algo que no vas a entender. Aquí es bueno disponer de un material intuitivo que te permita hallar rápidamente la duda que tienes. Prueba con el Yale Grammatical Diversity Project English in North America  o con el sitio Oxford reference.

La importancia de encontrar materiales que te sean relevantes

La lectura que vayas a usar es tan variada como tus intereses, solo asegúrate que venga de una página profesional. A lectores que busquen leer algo no preciso les pueden funcionar páginas de entretenimiento, mientras que, si te interesa el mundo laboral, siempre está bien revisar artículos de páginas enfocadas a los negocios y noticieros. Considera invertir en la suscripción a un diario como The New York times o The Financial times. Lo más importante es que sea un material que te resulte atractivo: si no lo leerías en tu propio idioma, tampoco lo harás en inglés.

El audio lo vas a tomar en forma de videos y grabación. Hay muchos canales para aprender inglés, pero lo que importa es lo que llamamos exposition. Confía en mí, lo prioritario es que involucres el inglés en tu vida, así que usa videos en inglés y podcasts para acceder al material que consumes en general. Deporte, críticas o recetas te van a servir para acostumbrarte a escuchar. NO olvides tu objetivo, canales como Business insider te ayudarán mucho.

Usa una app para aprender idiomas. Esta es más bien opcional si utilizas todas las demás herramientas. Pero el mercado de apps de aprendizaje está lleno de interesantes aproximaciones. Haz una prueba gratis y escoge la que más te acomode, recuerda complementarla con las demás herramientas. ¡No querrás limitarte a una sola opción!

3.-Traductor. ¿Usarlo o no? Esta herramienta te facilita las cosas, o quizá todo lo contrario

Déjame decirte que esto es difícil de decir. Hay quienes están a favor o en contra. Hay aplicaciones que te permiten pasar contenido de un idioma a otro en tiempo real. Aún el traductor de Google, que fue tan criticado, se hace más preciso cada día.

A pesar de esto, está muy lejos de ser perfecto, por lo que puedes notar inmediatamente cuando alguien está copiando directamente del traductor.

Usa esto para hacer consultas rápidas, no para hacer tu trabajo. En lugar de hacer un correo en español y luego meterlo al traductor, hazlo en inglés y traduce ese texto a español. Si es legible entonces vas bien, además te sorprenderá lo que puede revelar, como estructuras que estás usando mal y palabras que copias del español.

Trabaja en otro idioma: Estudias o trabajas. ¡Mejor las dos!

Te estás entrenando para el mundo laboral. No esperes a que hables inglés para considerar internacional tu trabajo. ¡Hazlo ahora mismo! El puesto que tienes ahora debe tener un nombre en inglés, debes averiguarlo si no lo sabes.

Plantéate que hiciste para prepararte en tu trabajo. Ahora hazlo en inglés. Quizá tomaste una capacitación, debe haber una muy parecida que está en oferta en algún lugar de habla inglesa; busca esas opciones y, aunque no tomes el curso, revisa la página, lee los temarios y los materiales. Busca videos sobre el trabajo que haces, debe haber varios canales al respecto.

4.-Concibe tu espacio de trabajo como un entorno de idiomas.

Si tienes que tomar notas y colocar algo en tu calendario, descarga un planeador o una app para aumentar tu productividad. Siempre ingresa la información en inglés.

¿Tu computadora y tus dispositivos están en español? ¡Cámbialos a inglés! Acostúmbrate a darle uso a esta herramienta. El idioma no es algo que un día vas a entender y ocupar, es algo que se usa en este momento. Cambia la configuración de idioma de tu explorador, de tu correo electrónico, incluso hazlo con tus videojuegos.

5.-Nueva normalidad. El entorno se transforma. Esto va a pasar. Pero el mundo ya es otro. No me refiero a que la cultura sea otra y vivamos en otro mundo. Muchos trabajadores llevan un año funcionando en línea o de modo parcial. Esto nos ha mostrado una forma completamente distinta de laborar. Esto tiene ventajas que nunca consideramos. ¿Acaso crees que las empresas van a descartar estos beneficios? Piensa en todas las juntas que pueden llevarse a cabo a distancia y todos los asuntos que pudieron convertirse en un mensaje.

Considera la preferencia que tenían las clases presenciales sobre las clases online. Muchos sentían que no era una opción, pues preferían la modalidad presencial. Maestros y alumnos en todo el mundo se quitaron el miedo de trabajar de esta manera, así que la presencia digital se quedará con nosotros. Aprovecha las opciones de educación y practica para lo que esto te brindará.

Recuerda que un idioma es una actividad comunicativa y aunque seas autodidacta, tarde o temprano habrá practica y aprendizaje que requieran de un interlocutor. ¡Qué mejor que alguien calificado para corregirte y gestionar tu aprendizaje!

6.-Alejarse de la pantalla: ¿cómo hacerlo y por qué lo vas a agradecer?

El estrés laboral es una realidad y no es cuestión de actitud. En 2019 México resultó ser uno de los primeros países en el rango de estrés causado por el trabajo. De acuerdo con la OMS, el burnout o sobre carga laboral, es un problema que afecta al 75% de nosotros. A esto agrega el problema de estar siempre conectados.

Al principio parecía algo bueno, pero ahora tu lugar de trabajo es tu espacio vital y hay quien espera que resuelvas situaciones a toda hora del día. Ojos irritados, los oídos sobre expuestos al audio y estar sentado 12 horas al día, tienen un precio.

Quieres superarte, pero no a costa de tu salud, así que el inglés no debe someter a tu cuerpo y a tu mente a más estrés; lo que debes hacer es mentalizarte para que tus estudios se vuelvan la unión entre tu trabajo y tu tiempo de esparcimiento. Será algo que tengan en común, pero también te ayudará a marcar una distinción entre ambos entornos.

Si tu trabajo implica estar frente a un dispositivo, cambia el medio. Practicar tu inglés es una forma perfecta de conseguirlo. Puedes llevar tu aprendizaje a la sala, al jardín o a una banca, tan solo cambiar de mesa y silla tendrán un impacto en tu mente. En vez de pasar de la computadora al smartphone, pon a descansar esos dispositivos y utiliza el tiempo para aligerar tu mente y tus ojos.

7.-Convierte tu espacio de trabajo en un área de aprendizaje. Papel y pluma, ¡listo! Pero necesitarás más.

Es fácil estar más motivado cuando tienes las herramientas. Si estás trabajando un inglés de negocios entonces tienes que visualizarlo de esa forma. Hay una razón para que las escuelas tengan colores azules y blancos y carteles por todos lados. No es para que aprendas de ellos particularmente, sino para que te sientas en un ambiente distinto, uno donde el inglés está presente en todos lados.

Sabemos lo complicado que es tener tu oficina en casa, algunos ni siquiera cuentan con una habitación que puedan destinar a eso. Aprovecha lo mejor que puedas el espacio con el que cuentas, así sea un escritorio. Ten a la mano tus materiales de estudio y no dejes que se pierdan entre lo demás.

Estos materiales tienen que ser atractivos, te ayudarán a sentirte motivado. Aunque el contenido sea el mismo, siempre se tiene una mejor disposición ante el libro original que a las copias. Prueba que tienes interés en tu estudio invirtiendo en una buena libreta y materiales de escritura. La pluma negra es esencial, pero no te quedes ahí, utiliza una variedad de colores para tomar notas. No es solo una cuestión de estética: codificar elementos clave con colores ha sido parte de la enseñanza desde hace mucho. Diseña tu propio sistema: sustantivos de un color, adverbios de otro…

Las notas adhesivas aplicadas correctamente pueden ayudar a optimizar tu espacio y tienen resultados muy efectivos para practicar idiomas. De hecho, la página de Post-it tiene un artículo sobre cómo utilizarlos para mejorar tu estudio.

Un lugar donde escribir tus ideas de pie es esencial para involucrar una aproximación diferente, recuerda que quieres hacer algo distinto a lo que haces al trabajar. Puedes instalar un whiteboard en la habitación o adaptar un muro completo.

Si esto te parece costoso, un miembro reciente en las filas de los maestros es el marcador para cristal, este producto es fácil de usar y te permite convertir cualquier ventana en un medio de expresión. Es particularmente útil si necesitas gráficas y referencias visuales, como líneas del tiempo. Prueba anotar tus pendientes del día en inglés sobre tu ventana o espejo.

8.-Lo que dejamos atrás. ¿Qué hay en el aula que no tiene tu espacio?

Algo tiene el salón de clases que hizo que muchos dijeran no a las clases virtuales. Por un lado, es a donde debes ir si quieres aprender idiomas, pero la gran diferencia es que es un lugar diseñado para mentalizarte. El impacto psicológico que tiene un lugar diseñado para algo especifico es significativo. Entrar en ese lugar requiere pensar en ti como un estudiante, es decir, sabes que vas a aprender.

Los idiomas son algo que incluyen todo tu entorno. No necesitas mentalizarte para decir: “este es mi periodo de estudio”. Si puedes pensar todo tu mundo en tu idioma, también puedes llevar eso al inglés.

El único espacio que necesitas es aquel donde puedes estudiar tranquilamente las partes técnicas, lo cual requiere un tiempo de práctica menor al que requieres para leer o hablar. Necesitas que esté iluminado, cómodo, bien ventilado y que puedas utilizar tus materiales con soltura. Es importante que tengas referencias visuales de la identidad bilingüe que quieres constituir.

Un calendario de una hoja por día es un agregado excelente a tu escritorio. Tener a la vista libros y materiales en el idioma te ayudará a mantenerlo como algo cotidiano. Si estás trabajando con alguna estructura específica, es buena idea tenerla en un lugar donde puedas verla en un formato visual.

Como vimos antes, hay que usar una variedad de herramientas para esto, así que si tienes un curso con un profesor en línea, seguramente podrá ayudarte a diseñar este entorno.

9.-Dispón de los materiales correctos.

No todo está en internet así que podemos hacer uso de lo ya conocido. Es cierto que hay muchos textos y audios a tu disposición, pero las opciones sin conexión son un poco difíciles de concebir.

¡Aprovecha esa impresora! Puedes diseñar materiales de estudio óptimos. Las lecturas son lo mejor para tener en formato físico, mientras que los ejercicios funcionan mejor en páginas de internet que te corrigen en tiempo real.

Aquí en cambio, puedes hacer cosas más flexibles que desafíen tu mente.

Uno de mis métodos favoritos es imprimir un artículo de mi interés, alejarme de los dispositivos y tratar de extraer todo el contenido. Tener la hoja en la mano y escribir con una buena pluma le da una percepción distinta al trabajo, lo hace más relevante solo por ser diferente.

Hago anotaciones sobre las palabras y estructuras que desconozco para finalmente compararlo con una versión al español. Si no me convence, puedo usar un diccionario. Llevo un archivo de esta clase de ejercicios, mantengo una versión anotada y solo en el otro idioma. Leo rápidamente y reviso si hay algo que no me quedó claro, después examino lo que escribí hasta que pueda leerlo sin problemas.

Los ejercicios de traducción también son una de las herramientas más útiles para dominar un idioma. Toma la parte de un texto y tradúcelo tanto de ingles a español como de español a inglés. Nuevamente puedes apoyarte de un maestro y pedirle que revise tu versión.

10.-Estudiar

Has tomado apuntes en cada punto de tu educación, pero es casi seguro que lo estés haciendo mal. Hay que ser honestos en cuanto a cómo se educa, te enseñaron a tomar apuntes y resumir pero no podemos decir qué tan claro es esto.

A lo largo de los años he notado que las personas tienen graves problemas para distinguir la información verdaderamente necesaria. Aunque esto no se conecta directamente con hablar otro idioma, sí afecta la manera en la que entendemos muchas cosas, especialmente en un entorno de practica individual.

Si tienes facilidad con el habla, pero las estructuras se te dificultan, poder estructurar tus ideas facilitará enormemente tu avance, de hecho, podrás dedicar tu tiempo en clase a hablar efectivamente y no a corregir errores.

Para lograr esto debes recordar que el apunte no tiene como objeto que aprendas a copiar, sino que puedas revisar y recordar solo las partes necesarias. Para esto, es importante que desarrolles tu propio sistema, basado en colores, tablas o cajas de información. Si revisas distintos libros verás que cada uno usa su propia estructura para explicar la lengua. No te limites a lo que conoces, puedes buscar otros planteamientos y utilizar el que más te convenga.

Usar una libreta parece algo obvio, pero el mayor error al utilizarlas es pensar de forma recta. Si tus apuntes requieren que los leas como se hace con un libro, entonces no estás logrando algo con esto. Te obligará a leer la totalidad del texto para saber dónde está lo importante. Estructura en forma de mapas o diagramas y registra los elementos más importantes, como harías al tomar notas en una junta.

Así, no dejes de tener en cuenta que un idioma es precisamente una cuestión de disciplina; debes mantenerte al día en la práctica y lograr integrarla a tu vida diaria. Recuerda que aprender un idioma no es sólo una cuestión de memorizar palabras y de buscar sus equivalentes; aprender un nuevo idioma es generar una nueva personalidad en esta nueva lengua, asimilar una nueva perspectiva cultural y generar marcos de pensamiento que muchas veces no tendrán equivalente real en tu lengua materna. ¡No dejes de practicar y atrévete a consolidar el cambio!

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